Monday, February 13, 2012

La Telefonía Celular está sobrecargada.

Desde sus inicios, en la década pasada, la telefonía celular entró al mercado peruano para facilitar únicamente  la comunicación por voz, es decir suplir la función del teléfono fijo pero en cualquier lugar y sin cables, esto debido a la misma tecnología que en años ha evolucionado al punto de constituir al celular en una minicomputadora y hasta un centro de operaciones en miniatura.

Es justamente por la masificación de los teléfonos móviles que el mercado ha desarrollado múltiples planes para todos los tipos de economía, al punto de abaratar los precios hasta más del 50%, principalmente en las líneas prepago, en las que el consumidor decide cuanto gastar por medio de pagos anticipados (recargas) y postpago, por medio de recibos mensuales.

Estos proveedores de servicios en telefonía celular han avasallado a los de telefonía fija en cuestión de un par de años, hecho que costó años de inversión a ésta última para acceder a usuarios pudientes y de limitados recursos. Sin embargo, esta exorbitante cantidad de líneas móviles presentan deficiencias gravísimas en los estados de emergencia como el ocurrido en el terremoto de Pisco, donde las llamadas de millones de personas a la vez produjeron el colapso de la red y por ende mantuvo incomunicada a la población.

En ese sentido, toda mejora tecnológica coadyuva a la globalización, sin embargo deberían de crear planes de contingencia en caso de sismos u otros desastres naturales, máxime si en un determinado momento se tendría que utilizar esa herramienta a costa de la vida humana. Pero, siguiendo el tema de la gran demanda de la telefonía celular, se debe considerar un tope de líneas por usuario y si éste desea más líneas debería de justificarlo y con ello no solamente proteger al consumidor del uso indiscriminado e insano de los móviles sino en mejorar el clima de la gran demanda de teléfonos celulares.

Alexander Trujillo.
Practicante de Derecho Económico.